Esa sensación de que me pica todo el cuerpo como si tuviera bichos puede llegar a ser desesperante. Lo cierto es que no siempre se debe a una causa única y evidente, y muchas veces no hay bichos reales, sino un conjunto de factores que afectan a la piel y al sistema nervioso cutáneo.
Una de las razones más comunes es la sequedad de la piel. Cuando no bebemos suficiente agua o no usamos cremas hidratantes adecuadas, la piel empieza a tirantearse, a agrietarse y a picar. Las cremas ricas en manteca de karité, aceite de almendras o avena pueden marcar una gran diferencia.
También puede tratarse de dermatitis atópica, una condición inflamatoria que genera picor intenso, enrojecimiento y sequedad, muy habitual en niños pero también en adultos. Otras causas similares son la psoriasis, la urticaria o la dermatitis seborreica, que pueden provocar brotes repentinos de picor y molestias.
Las reacciones alérgicas a alimentos, tejidos, medicamentos o productos químicos también están detrás de muchos casos de picor corporal. A veces, incluso el polen o el simple contacto con un tejido sintético pueden desencadenar esta sensación.
En algunos casos, el picor puede tener un origen más específico: picaduras de insectos, infecciones por hongos o incluso parásitos como la sarna. Aunque esto es menos frecuente, si el picor es muy localizado, empeora por la noche o hay lesiones visibles, conviene consultar con un profesional.
Durante el embarazo, también pueden aparecer picores por los cambios en la piel. Y no olvidemos el factor nervioso: el estrés y la ansiedad pueden intensificar esta sensación, haciendo que el cuerpo reaccione con picores sin causa aparente.
Lo importante es no caer en el círculo de rascado, ya que daña la piel y agrava el problema. Una hidratación adecuada, evitar productos irritantes y consultar a un especialista si el picor persiste son los primeros pasos para romper ese ciclo.
Así que si te estás diciendo me pica todo el cuerpo como si tuviera bichos, no lo ignores. Puede ser algo tan simple como una piel deshidratada o tan complejo como una reacción alérgica o una infección.